LA GENEROSIDAD DE DIOS

#cartadeoscar

A Dios nadie le gana en generosidad. Y es cierto: muy cierto.

Muchas veces pedimos a Dios cosas que Él desea darnos, pero que nos invita a que nosotros las demos primero.

Si quieres ser atendido, atiende.
Si quieres ser consolado, consuela.
Si quieres ser perdonado, perdona.
Si quieres ser amado, ama;
porque quien es generoso recibe de Dios lo que necesita.
Así es Dios, así funciona el amor, así es como nos enriquecemos: dando nosotros primero.

Hagamos una revisión de lo que necesitamos, seamos nosotros los que demos primero y esperemos de Dios todo:
porque a Dios nadie le gana en generosidad.

Feliz semana. Óscar Benavent.

 

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