LA BELLEZA DE LA FE

#cartadeoscar

A menudo, nos podemos encontrar con situaciones en las que el tener o no tener fe, cambia por completo el final de una historia. Especialmente las dificultades son uno de los lugares, por excelencia, en los que la fe o su ausencia marcan profundamente la respuesta, ya no solo externa sino interna, al problema.

La fe es un regalo, es como “un seguro de vida”, es una manera de vivir, de pensar, de ser, de responder. Es más, la fe nos da una belleza especial que se ve en la cara pero que nace de dentro. Esta es la verdadera belleza: la que nace de dentro, no la que se maquilla o se pretende hacer creer.  

Muchas veces encontramos caras muy hermosas cuyos corazones no lo son tanto. La belleza que seduce, que apasiona, que se contagia… esa belleza, la verdadera belleza no nace en la cara, nace del corazón y la cara la refleja. Esa belleza no caduca con los años, es más, mejora.

No nos perdáamos esa belleza y abracemos la fe. Es un regalo que Dios desea darnos, pero que la aceptemos o no es un acto de nuestra libertad y esa elección, ni el mismo Dios, nos puede obligar a hacerla. Ni Él ni nadie puede elegir por nosotros.

Dejemos que la fe, medio por el que podemos conocer a Dios, embellezca nuestro interior y así, no sólo “tendremos” sino que “seremos” belleza.

 

Buena semana de toros. Óscar Benavent.

 

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