Haciendo pastoral con los jóvenes

En misa.Óscar la celebra a diario en la parroquia por las tardes y, de buena mañana, para la orden de Santa Ana. / lp La carrera a pie.Se entrena los lunes y los jueves, y corre los sábados con feligreses. «Luego almorzamos». :: lp

El deporte como herramienta pastoral

Óscar Benavent | Sacerdote

Le apasiona correr, ha creado un equipo de running en su parroquia de Algemesí y proyecta una carrera por San Pío

Óscar Benavent salió sonriente de la feria del corredor de la 15K Nocturna. Lo hizo con su indumentaria de sacerdote, con el dorsal en la mano y flanqueado por dos compañeros de su club de running. O dos de sus feligreses en la parroquia San Pío X de Algemesí. «Hay matrimonios jóvenes y bastantes profesores de educación física. A mí me gusta el deporte, así que venir aquí ha sido un regalazo», comenta el religioso, que practica la carrera a pie desde hace tiempo: «Estuve siete años de delegado diocesano en Valencia y me encantaba salir a correr por el 5K del río. También iba al gimnasio».

El religioso de 36 años, natural de la Pobla Llarga, tiene claro que el deporte integra una pieza clave en su labor. «Tengo que empatizar. Hay días en que oficio un entierro por la mañana y después una boda o un bautizo. Siempre digo que si no saco al demonio a correr, él me saca a mí. Creo que el deporte es una forma de hacer la voluntad de Dios, me ayuda a dar más de mí», reflexiona Óscar Benavent, que apunta: «Al mismo tiempo realizo labor pastoral, porque paso tiempo con mis feligreses mientras estoy haciendo lo que más me gusta».

Vio que había buena predisposición por parte de los fieles y, en los ocho meses que lleva en la parroquia, ya se ha creado un club. «El Parroquia San Pío X Running Team. Tenemos camisetas y todo», proclama. De momento son 14 personas, aunque ya hay otras que se están introduciendo en la carrera a pie. «Entreno dos días y otros dos hago crossfit en un gimnasio, donde también coincido con gente de la parroquia. Los sábados nos juntamos a las 8 para hacernos 15 o 18 kilómetros. Vamos a 5.15 o 5.20, que es un ritmo que podemos aguantar todos… ¡hay gente que está más fuerte que el vinagre!», explica Óscar Benavent.

La iniciativa ha generado tal ilusión, que la idea es organizar una carrera. «Para San Pío. Como es en agosto, la haríamos nocturna y de unos cinco kilómetros, que pueda participar todo el mundo. Este año ya es muy precipitado, pero tenemos la estructura necesaria», señala. Óscar compagina el deporte con la agenda religiosa de una parroquia que, además, es muy activa: «La gente joven exige mucho, hacemos muchas cosas. Este verano nos iremos un grupo al País Vasco, a ayudar en un convento de clausura».

 

VER NOTICIA EN LAS PROVINCIAS

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *