El combate cristiano en la cuaresma

#cartadeoscar

¿No es acaso un combate la vida del hombre sobre la tierra? Así empieza el capítulo 7  del hermoso libro de Job: un buen libro, este,  para saborearlo en tiempo de Cuaresma.

El combate forma parte de todo ser humano. Nos configura en nuestra libertad. Es el combate la prueba de que hemos sido creados libres. El combate es elección.

El tiempo de la Cuaresma es un tiempo propicio para el combate y para usar las armas que san Pablo nos recomienda en su carta a los Romanos. La oración, el ayuno y la limosna han de acompañarnos siempre en nuestra vida. Son armas que nos ayudan a defender la libertad siempre, pero especialmente en este tiempo en el que nos preparamos para renovar nuestro bautismo en la santa Pascua.

Dejar que el Señor nos hable, nos aconseje a la hora de tomar decisiones. Dejar que sea Él quien abra nuestros labios cada mañana y los cierre cada noche. Ser generosos con nuestros bienes, ayudar al necesitado. Ayunar de hacer lo que nos apetece y ponernos al servicio de los demás. Cada una de estas acciones nos ayuda a defender nuestra libertad y a vencer, por tanto, este santo combate.

Os deseo buena Cuaresma.

Óscar Benavent.

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